“Aquella noche no sólo murió el bebe. Algo dentro de Sick-Boy se perdió y no volvió nunca. Al parecer no tenía ninguna teoría para explicar momentos como este. Ni yo tampoco”.
“Aquella noche no sólo murió el bebe. Algo dentro de Sick-Boy se perdió y no volvió nunca. Al parecer no tenía ninguna teoría para explicar momentos como este. Ni yo tampoco”.
Según el diccionario de la RAE ”empatía” significa identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. Una definición breve y escueta de una capacidad que está en la esencia del concepto de humanidad. El ser humano es racional pero sólo la racionalidad le llevaría a establecer actuaciones que serían más propias de máquinas que de seres humanos. La empatía diferencia radicalmente a unas personas de otras, no sólo las diferenciará en el tipo de empleo elegido sino en el valor y calidad que como persona tienen.
Todos no somos iguales, no valemos lo mismo, ni merecemos la pena en la misma medida. Encontrar una persona que nos brinda ayuda y apoyo de forma altruista es tan difícil que acertadamente podríamos decir al hallarla que hemos encontrado un tesoro. Gente con luz que irradían y consiguen , por lo menos en mi caso, emocionarme. Rara vez he dado con alguna de ellas pero cuando las he encontrado, las he valorado y les he hecho notar sin ninguna reticencia en el halago mi agradecimiento y gratitud infinita por su disponibilidad sin recato, por darse sin necesidad de pasar por la caja registradora, por su ayuda sin intentar de forma mezquina y miserable conseguir un provecho a cambio. ¡Qué mínimo que el reconocimiento¡ RECONOCIMIENTO con mayúscula porque en esta sociedad mercantil donde todos tenemos un precio hay personas que saltan por encima del sistema de compra-venta para dar, dar sin más y no hay que confundir bondad con ingenuidad o bobería. Todavía hay quienes no se mueven solamente por dinero.
Los que ejercen liderazgos basados en el altruismo suelen estar caracterizados por un gran desarrollo de esta capacidad. Por el contrario quienes padecen autismo, síndrome de Asperger, o diversas psicopatías tienen muy mermada esta capacidad cognitiva. En el grado máximo de incapacidad empática tenemos a los alexitímicos y los psicópatas quienes al no tener ninguna consideración por los sentimientos ajenos son manipuladores intentando sacar única y exclusivamente su propio beneficio de las relaciones intepersonales. Son personas que nunca acompañan.
Para todos los que acompañan mi RECONOCIMIENTO.
Mi agradecimiento a Carmelo por su disponibilidad y por dar y dar, sin pedir nada a cambio.
No, todos no somos iguales.
PEPA Roble
Colorín colorado colorete…
no me hago cargo de un grumete.
LOS LUPANARES DEL TIBER.
La leyenda cuenta que Rómulo y Remo fueron los fundadores de la ciudad de Roma, ya todos sabemos que fueron abandonados en el río Tíber y recogidos por una loba que les amamantó durante un tiempo. Nadie duda de que el relato se trata de un mito donde se mezclan elementos alegóricos con elementos reales, pero lo que es curioso averiguar es que la práctica del abandono de niños en el río Tíber era normal en Roma y además estaba permitido.
El poder omnímodo del pater de familia dentro de la sociedad romana hacía que éste tuviera la potestad de decidir sobre el futuro de un recién nacido. No había ninguna obligación moral ni legal de tener un bebe engendrado ni de mantenerlo una vez dado a la vida. Cuando nacía un niño éste se le ponía a los pies del padre que tenía unos días para acogerlo dentro de la familia o rechazarlo decidiendo así su abandono. Si el hijo era rechazado la madre debía (obligación) abandonarlo y tenía tres posibilidades legales para tal fin:
1- Mediante la Expositio: el niño era abandonado en la puerta de la casa para que fuera recogido por alguien que con toda probabilidad le amputaría algún miembro para dedicarle a la mendicidad o bien eran destinados a la prostitución.
2- Abandonarlo en la columna lactaria, símbolo de la piedad materna, donde unas nodrizas nombradas por el estado se encargarían de amamantarlo y luego acabarían prostituidos o esclavizados aunque de esta manera se salvarían de la muerte.
3- Y por último podían ser arrojados en una cesta al río Tíber donde cabía la posibilidad de que fueran encontrados por algún campesino que tuviera compasión de ellos y los criara, o quizá tomados por una loba ( palabra polisémica en latín) que a pesar de su condición animal e irracional tendría, sorprendentemente, más humanidad y los podría amamantar.
Es curioso, por tanto, comprobar cómo la legalidad de los actos no exime de la catadura moral a quien los aplica. El verdugo en los países con pena de muerte es absolutamente legal pero no creo que nadie pueda considerar la profesionalidad del crimen como un acto moral, claro que seguramente me confundiré al pensar que nadie pueda considerar tal práctica como moral.
La venganza siempre confunde moralidad con necesidad.
PEPA Roble
Micro-relato cruel: “LA PIEDAD” o “GUÁRDATE DE LOS IDUS DE MARZO”
En este disloque y circunstancia se me ha otorgado butaca de patio para presenciar hasta el final cómo braceas semiahogado en ese mar embravecido que has creado tú mismo. ¿Debería sentir compasión? ¿ O piedad, al ver tus equivocaciones, tu desatino desesperado? Sigues eligiendo tozudamente el camino confundido, perseverando en tus errores producto sin duda de la basura que te dan a comer en casa y que tú eres incapaz de apartar de ti. Te aproximas al abismo y crees que lo sorteas hábilmente – golpeando el primero – pensando que así no caes, pero es sólo un espejismo porque caes, caes, caes. Casi todos te conocen ya, hasta las niñas más lelas, esas hipócritas que con espíritu prematuramente ajado saben manipularte hábilmente y que con crueldad se ríen de ti a tus espaldas, ridiculizándote públicamente, mientras tú te ensañas con otros, nunca con ellas. ¿Debería sentir piedad ante tu debilidad, ante tu terrible necesidad de afecto, ante esta obscenidad en la que participas y que se comenta hace tanto? Simplemente me dispongo a presenciar en silencio este lamentable devenir como en una larga película de serie B. Me arrellano en el sillón de mi Kinépolis particular con 20 kilos de palomitas a mi lado. Tengo para rato y la veré hasta el final aunque termine comatosa por ingesta de chuches. Soy capaz. ¡A tu salud!
María Soledad Sánchez Gómez (tomado de su página ” reflejos en espejo convexo” )
Para diferenciar la creatividad de la inteligencia es necesario distinguir entre pensamiento convergente y pensamiento divergente. El primero remite a informaciones nuevas, pero ligadas a contenidos ya conocidos; el segundo, en cambio, hace referencia a informaciones nuevas que en gran medida son independientes de la información previa. Así pues, los test de inteligencia miden el pensamiento convergente, mientras que el pensamiento divergente constituye la base de la creatividad. El primero exige respuestas correctas, el segundo un conjunto de respuestas posibles, lo que implica originalidad y flexibilidad.
La situación más propicia para que se produzcan estas descargas repentinas que son los actos asociativos es la puesta en marcha del flujo de ideas —al parecer, este flujo es el elemento fundamental de la creatividad—; pero, además, es necesario hacerse permeable al caos que bulle en el subconsciente. En este sentido, el psicólogo Ernst Kris, que ha hecho aportaciones fundamentales en el ámbito de la investigación de la creatividad de los artistas, habla de «regresión al servicio del yo». Esto concuerda perfectamente con la idea de la existencia de una estrecha relación entre pensamiento divergente y crítica, el inconsciente proporciona las ideas nuevas que busca el yo. La «regresión al servicio del yo» fue elevada al rango de técnica social cuando se dio con el método del brainstorrning («tormenta de ideas»). Otras estrategias posibles para acceder a soluciones novedosas pueden ser transformar una idea en su contrario, extremarla hasta llevarla al absurdo, modificar el punto de partida y, sobre todo, explorar analogías y semejanzas estructurales. No obstante, para que el yo pueda poner a prueba la utilidad de sus ideas, incluso de las más descabelladas, debe estar poseído por el problema. No basta con ocuparse fugazmente de él; es necesario concentrarse totalmente en él y no pensar en nada más, sólo entonces se tendrá la oportunidad de asociarlo incluso con las ideas más disparatadas. De este modo llegamos a otro de los componentes de la creatividad, la capacidad de conectar entre sí no solo las ideas más próximas sino también las más lejanas, o «to bringthings togethe>.
Como los individuos creativos son capaces de combinar ideas que para individuos más simples son contradictorias, no se irritan ante las opiniones contrarias y las objeciones, pues están acostumbrados a experimentar ellas y siempre encuentran algo aceptable. Suelen pensar en direcciones opuestas y pueden dejar abierta la conclusión. Los individuos creativos no temen la ambivalencia, la contradicción y la complejidad, porque éstas les sirven de estímulo. Son lo contrario de los fanáticos, a quienes les horroriza la complejidad y son propensos a las simplificaciones, o, como dice Lichtenberg, son individuos capaces de todo, pero de nada.
Así pues, existe una relación estructural entre la creatividad, el humor y el gusto por las analogías y las metáforas. La raíz común de todos ellos es el pensamiento bisociativo, ayudado evidentemente por esa inclinación a lo que Edward de Bono ha denominado «lateral thinking» (por oposición al «vertical thinking») cuyos elementos son, receptividad hacia las ideas nuevas, tendencia a saltar de nivel, predilección por las soluciones más inverosímiles y capacidad para plantear nuevos problemas.
Cogido de la red, no recuerdo dónde.
PEPA Roble.
En la cama mientras dormía, cogida a la allmohada, pensaba en la decisión que sin tenerla en cuenta se había dictaminado. El juez, los abogados, los testigos, no podían explicar cuál era la acusación, únicamente la pena sobre papel no impreso estaba clara. Sin acusación pero con delito se veía arrastrada a sobrellevar la carga. De cuánto tiempo era la condena no tenía idea, de cómo debía realizarla solo algún mínimo conocimiento, de cómo sería la prisión apenas se le informó. Ya resignada comprendió que las fuerzas dictatoriales no tenían ojos, no tenían manos, sólo un empeño férreo en que su justicia fuera llevada a cabo. Nada importaba la súplica, nada importaba el llanto, ante una voluntad ciega sólo cabía el acatamiento del veredicto: Culpable. Y una vez pronunciada aquella palabra ya no hubo más razón ni argumentos que pudieran cambiarla, debía aceptar su destino porque siempre hay alguien superior que piensa por los demás, siempre los otros tendrán razón, esto es lo que tiene haber nacido en una clase no dirigente, no tener los genes de un buen dictador, ser dirigido era su destino y no haberlo aceptado era el cargo merecido.
PEPA Roble
“Oh, mi alma no aspira a la vida inmortal,
sino a agotar los límites de lo posible.”
Píndaro
Debe ser divertido convertirse en diosa, el poder omnipotente tiene que ser adictivo. Tener la voluntad de hacer el bien y hacerlo, o mejor, tener la voluntad de hacer lo peor y hacerlo también. Las diosas que conozco son muy poco reales, debe ser que la condición de deidad atontece y las emociones y sentimientos a base de percicibirlos durante una eternidad, porque las diosas son eternas, deben dejar de ser estimulantes. Esto es lo único malo que veo a la posibilidad de convertirme en diosa blanca que las emociones no me estimulen y por eso no paso, por eso no. Haberme convertido en una idealización, alguna que otra vez, me ha hecho comprender que lleva asociado algunos graves fallos, a saber:
-Tu persona ya no importa, es decir, la idealización debe ser intangible, etérea, en algunos casos incluso deletérea pero si alguna vez sufre un vulgar dolor de cabeza o siente- a la diosa me refiero- un dolor de boca o de estómago nunca se tomarán como síntomas reconocidos. Que sufre ¡ pues que se joda¡ Esto no le tiene que pasar a una diosa.
-Estar idealizada lleva acompañado la invisibilidad, la mujer debe ser como un rayo de luna, perseguida pero inalcanzable, que apenas se vea sino que se adivine. El problema surge cuando una tiene un cuerpo grande, hermoso, bello, bien hecho, estupendamente bien proporcionado, con una piel suave, y lindos rizos que hermosean su cabeza, en este caso se hace difícil pasar desapercibida. Además ¡qué desperdicio pasar desapercibida¡, ese es el empeño de las feas y las gordas hacer que todas las demás seamos invisibles como ellas, o el empeño de los inseguros y cobardes, hacernos desaparecer.
-Como tal idealización la mujer no tiene vida propia sino que se convierte en la proyección de la psique femenina del hombre quien proyecta sobre una imagen el ideal de mujer que él siente dentro de sí, es decir, es encontrar su otro yo, su complementario pero de sexo inverso, convertirse en el Ánima. ¡Algo tan bonito¡ ¿Qué mujer no ha soñado alguna vez en convertirse en el ánima de su amante? ¡Desposeerse de toda materialidad y voluntad para adoptar la del ser amado¡ Esto he de decir que pasa todos los días, lamento tener que incluir esta vulgaridad pero yo en el supermercado constato varias parejas a las que les ha sucedido algo así como a los perros con sus amos, adoptan rasgos parecidos, consiguen tal simbiosis que hasta físicamente son similares. ¿Quién es quién? ¿Quién cinceló antes? No importa, ambos son culpables, uno /a por esculpir y el otro/a por dejarse ser esculpido. ¡ Qué bonita imagen de despersonalización, animalización o cosificación ¡
Ante estos datos debo desengañar a cualquier pobre crédula que piense que la idealización es algo hermoso, entrañable. No queridas, no, las diosas en el Olimpo, sobre la tierra mujeres de carne y hueso que muerden, que besan, que patalean, con sangre caliente y roja que les otorga la divinidad de la vida.
LA VIDA. Mujer, la vida.
PEPA Roble