EL GOCE SACRIFICIAL

Publicado en Cine, Literatura, Mía con etiquetas , , el 5 Noviembre 2009 por mimesisazul

En la oscuridad de la noche se oía el ruido de agua. Había un esclusa de ladrillo, de modelo antiguo, que se abría y se cerraba al girar una manivela. El río no era una corriente tan pequeña como para que las hierbas de la orilla pudieran ocultar casi por completo la superficie del agua.Los alrededores estaban sumidos en la penumbra. Una obscuridad tan profunda que , tras apagar la linterna de bolsillo, no me veí los pies siquiera. Y sobre el estanque de la esclusa volaban cientos de luciérnagas. Los destellos de luz se reflejaban en la superficie del agua como chispas ardientes. Cerré los ojos y me sumergí un momento en el recuerdo. Oía el viento con una claridad meridiana. Aunque no soplaba con fuerza, en mi cuerpo dejaba a su paso un rastro extrañamente brillante. Abrí los ojos y comprobé que esa noche de verano era, si cabe, más oscura.

Tokio Blues, Haruki Murakami.

Existe en algunos sujetos con cierta orientación al victimismo una tendencia autodestructiva que podría resumirse en un gusto por el goce sacrificial, en estos casos el individuo se autolesiona consciente o inconscientemente somatizando todos los problemas no expresados y que le han llevado a una situación sin salida ante la incapacidad por encontrar una solución óptima o simplemente una solución; se trata de un problema de expresión y resolución de conflictos, el individuo llega a este estado debido a la imposibilidad de elección y se posiciona en una situación estática de propia autodestrucción. Para que el goce tenga la fuerza y la dimensión necesaria, alcance el grado máximo de ofrenda sacrificial, tales sujetos necesitan de expectantes espectadores pasivos que sean conscientes de su aniquilación, es su gran venganza ante el mundo o personas determinadas que ellos perciben como sus opresores, como los responsables de su estado de inmovilidad emocional, física e incluso profesional.
Son personas normalmente orgullosas, incapaces de pedir ayuda que castigan a los demás haciéndoles partícipes pasivos de su sufrimiento y dolor, dolor que siempre es provocado por un actuar injusto de la sociedad, del mundo ante ellos, como pobres seres metidos en un laberinto se perciben encerrados y sin salida, no son capaces del valor necesario para romper con una orientación que les lleva a un círculo malsano de castigo y autocastigo. Suelen ser dominadores y posesivos, en el fondo también se trata de una técnica sutil de manipulación, es una técnica macabra y sutil más propia de torturas orientales donde el concepto de contrarios no está tan claro como en el mundo occidental, el bien y el mal no existen, fluctúan, se manifiestan de forma cíclica, están en perpetuo movimiento, los roles de víctima y verdugo son intercambiables en un ritual de venganza y arrepentimiento por los sentimientos de odio y destrucción sentidos.

El análisis permite perder el goce dañino, sacrificial, la disposición del sujeto a dañarse y dañar a otros; también hace posible perder el pesado manto de los ideales con los que se había velado la verdad de ese goce, y hace caer las imágenes mentirosas con las que el sujeto pretendía ser reconocido por el Otro.

PEPA Roble

JADEITA, EL TRIUNFO DE LA MUERTE

Publicado en Fetiche, Música, Pintura con etiquetas , , , , , el 29 Octubre 2009 por mimesisazul

brueghel

Brueghel

En los últimos años tuve oportunidad de estudiar analíticamente cierto número de varones cuya elección de objeto era regida por un fetiche. No se crea que esas personas recurrieron al análisis necesariamente a causa del fetiche, pues si bien este es discernido como una anormalidad por sus adictos, rara vez lo sienten como un síntoma que provoque padecimiento; las más de las veces están muy contentos con él y hasta alaban las facilidades que les brinda en su vida amorosa. En general, entonces, el fetiche desempeñó el papel de un diagnóstico subsidiario.
No sería exhaustivo destacar que venera al fetiche: en muchos casos lo trata de una manera que evidentemente equivale a una figuración de la castración. Esto acontece, en particular, cuando se ha desarrollado una fuerte identificación-padre; el fetichista desempeña entonces el papel del padre, a quien el niño, en efecto, había atribuido la castración de la mujer. La ternura y la hostilidad en el tratamiento del fetiche, que respectivamente corren en igual sentido que la desmentida y la admisión de la castración, se mezclan en diferentes casos en proporciones desiguales, de suerte que una u otra se dan a conocer con mayor nitidez. A partir de aquí uno cree comprender, si bien a la distancia, la conducta del cortador de trenzas en quien ha esforzado hacia adelante {vordrängen} la necesidad de escenificar la castración que él desconoce. Su acción reúne en sí las dos aseveraciones recíprocamente inconciliables: la mujer ha conservado su pene, y el padre ha castrado a la mujer.

No es correcto que tras su observación de la mujer el niño haya salvado para sí, incólume, su creencia en el falo de aquella. La ha conservado, pero también la ha resignado; en el conflicto entre el peso de la percepción indeseada y la intensidad del deseo contrarío se ha llegado a un compromiso como sólo es posible bajo el imperio de las leyes del pensamiento inconciente -de los procesos primarios- Sí; en lo psíquico la mujer sigue teniendo un pene, pero este pene ya no es el mismo que antes era. Algo otro lo ha remplazado; fue designado su sustituto, por así decir, que entonces hereda el interés que se había dirigido al primero. Y aún más: ese interés experimenta un extraordinario aumento porque el horror a la castración se ha erigido un monumento recordatorio con la creación de este sustituto. Como stigma indelebile de la represión sobrevenida permanece, además, la enajenación respecto de los reales genitales femeninos, que no falta en ningún fetichista. Ahora se tiene una visión panorámica de lo que el fetiche rinde y de la vía por la cual se lo mantiene. Perdura como el signo del triunfo sobre la amenaza de castración y de la protección contra ella y le ahorra al fetichista el devenir homosexual, en tanto presta a la mujer aquel carácter por el cual se vuelve soportable como objeto sexual. En la vida posterior, el fetichista cree gozar todavía de otra ventaja de su sustituto genital. Los otros no disciernen la significación del fetiche, y por eso no lo rehusan; es accesible con facilidad, y resulta cómodo obtener la satisfacción ligada con él. Lo que otros varones requieren y deben empeñarse en conseguir, no depara al fetichista trabajo alguno.

Fetichismo 1927, Sigmun Freud

MONSTRUO ESCÉNICO

Publicado en Arte, Literatura, Teatro con etiquetas , , , , , el 22 Octubre 2009 por mimesisazul

Nuria Espert. Bernarda ALba

Nuria Espert en el personaje de Bernarda Alba

Ayer se conjugaron ante mis ojos dos mitos, uno vivo, Nuria Espert, y otro la intuición y la magia del gran genio que es Lorca en La casa de Bernarda Alba.
La tarde se planteaba complicada, con un catarrazo encima del 10, que a pesar de no ser gripe A me dejaba todo el cuerpo como si me hubiesen pasado por una trituradora, la lluvia y múltiples compromisos que hicieron que como siempre fuera con la lengua fuera, a punto de llegar tarde a la representación.

Primer aviso de que la obra está a punto de empezar, Trini y yo, por fin, estábamos a punto de sentarnos. Saludos rápidos a compañeros, ojeada rápida a la sala, calor por la carrera que nos habíamos pegado, el asiento cómodo y un pañuelo en la mano porque mi nariz no para de destilar.

La representación comienza, un tul blanco cubre la escena por los dos lados, la grada A y la grada B a modo de espejos reflajados unos en otros están separados del escenario por aquella gasa que da sensación de irrealidad, de alejamiento, parece una pantalla de cine, se ve la escena, los actores están allí pero al mismo tiempo muy lejanos, muy lejanos. La escena tiene la apariencia de realidad irreal, como si de un sueño se tratara, ves las figuras, pero no puedes ver los detalles.

Rosa María Sardá está en escena, su voz potente lo llena todo, a pesar de su edad el cuerpo es ágil, se mueve con frescura y prestancia y eclipsa a las demás actrices que están a su alrededor, el personaje de la Poncia le va como anillo al dedo. Pero ¿dónde está Nuria Espert? Por fin aparece y en un primer momento quedo defraudada, es una mujer mucho mayor de lo que esperaba ver, no sólo son las señales del tiempo en su cara sino que es el movimiento, el cuerpo, todo indica que es una persona de edad avanzada mucho más de lo que requeriría el personaje; sin embargo no sólo es eso, la voz tampoco le acompaña, en comparación con el raudal de voz de la Sardá, Nuria queda apagada, su voz también es anciana y no tiene la fuerza que era esperable en una actriz de su talla. Rosa María Sardá se la come -pensé-, no tiene la fuerza y el vigor que es necesario para interpretar un personaje como Bernarda. Quedé decepcionada y al mismo tiempo sentí algo de lástima porque pensé que el tiempo había hecho estragos en el cuerpo de la Espert y no iba a ser capaz de superar esas deficienciencias.

No todas las primeras impresiones son las correctas, y una vez más ayer quedó patente, más que patente quedó palpable, quedó increíble y maravisollosamente demostrado. Nuria Espert fue creciéndose, fue tomando cuerpo, tamaño, fuerza, poder, magisterio, magia, embrujo y fue convirtiéndose poco a poco en un monstruo de la escena. Fue fantástico ver como era capaz de superar las limitaciones de la voz con una maestría en la interpretación y en la escena que pone los vellos de punta. ¿Cómo dominaba los tiempos? ¿Cómo marcaba los silencios? ¿Cómo llenaba la escena? Su cara fue transformándose, fue adquiriendo la tonalidad propia de Bernarda, sus ojos apenas perceptibles, por la lejanía y la luz tamizada irradiaban la fuerza y el poder, el dominio de una Bernarda que tiene la fuerza de oso, de una Bernarda dominadora, ciega ante el dolor ajeno, una Bernarda implacable ante su voluntad y su deseo. En un momento dado vi su cara y vi la cara de una bruja. Parece una bruja, tiene una cara horrible- le dije a Trini-.
Claro, se llama Nuria- me contestó. Yo sonreí, esto pertenece a nuestras referencias personales y ni a mi amiga ni a mí el nombre de Nuria nos trae buenos recuerdos.
En la última media hora de representación Nuria Espert había conseguido dominar la escena como si de un monstruo escénico se tratara había ido creciendo y creciendo hasta hacerse inconmensurable, inalcanzable. El silencio entre palabra y palabra entre gesto y gesto, estaba perfetamente medido, y era perfectamente aplicado en un intento de dar solemnidad y dramatización a la escena y desde luego lo consiguió ,consiguió que todas mis conexiones neuronales se pusieran en marcha y activándose disfrutaran del momento de belleza de una escena, de una actriz y de unos silencios magistral y mágicamente interpretados.
¡ Enhorabuena, Nuria ¡ Porque el tiempo no todo lo destruye y aniquila, el saber permanece, la sabiduría persiste y ayer Nuria Espert lo dejó, ante la estupefacción de mis ojos, absolutamente demostrado.

Pepa Roble.

ACABADO EN DIAMANTE. Creyente, ateo, agnóstico?

Publicado en Literatura, Música con etiquetas , , el 20 Octubre 2009 por mimesisazul

Poemas

El principio de indeterminación de Heisenberg

El principio de indeterminación de Heisenberg
lo que dice es que no se puede ser a un tiempo
arquero y flecha

El monje kyudo lo sabe
y deja de ser arquero para convertirse en flecha
después la flecha desaparece en el blanco
que es otra vez el arquero. Éste es un camino
de ida y vuelta al YO

ENTRE DOS INSTANTES DE CONSCIENCIA DEL SUJETO
EXISTE SIEMPRE UNA FLECHA QUE LOS UNE

nada más que eso significa
el principio de indeterminación de Heisenberg
Caballeros es todo
cuanto puedo decirles
si tienen alguna duda les recomiendo
escuchen al amanecer
el canto de los gorriones

Javier Moreno, La elocuencia del azar

MECAGOENTUPUTAMADRE

Publicado en Literatura, Mía con etiquetas , , , el 17 Octubre 2009 por mimesisazul

Guante Blanco

llora un niño como si tuviera

lleno de estrellas un pulmón

los servicios de atención al cliente

no son servicios ni atención ni cliente

el corte inglés anuncia un nuevo cierre del balance económico anual

adivina adivinanza

¿gana o pierde?

¿pierde o gana?

la burbuja económica y la utopía del cemento armado

hasta los dientes

los de siempre se descojonan como siempre y donde siempre

qué guay qué guay qué guay

otra bonita montanbaik

que le toca al de al lado

en barcelona basurama repasa el número creciente de obreros muertos en las obras de la emetreinta

sicreequelohavistotodovengaamadridyverácosasincreíbles

la fiambrera obrera lanza pollas de globo (el glande rojo, un huevo morado, otro huevo amarillo)

desde un ático céntrico el día de la boda real

dionisio cañas llama ‘maricón’ a una flor

la poesía no es un arma cargada de futuro

la poesía no es una méquina dalicada

la poesía no es la prosa que se mueve

la poesía, ni muchísimo menos, eres tú

llamemos a las cosas por su nombre

la poesía es ritmo, rima (o no) y risa

la poesía, según juan larrea, es esto y esto y esto

la poesía, según antonio orihuela, es acción, resistencia, posibilidad de cambio, cambio de posibilidad, posición, lucidez, bocadillo de bruma, bala, voz

la poesía, según nicanor parra, es llamar a las cosas por su nombre

pues venga:

esperanza aguirre, me cago en tu puta madre

alberto ruiz gallardón, me cago en tu puta madre

josé luis rodríguez zapatero, me cago en tu puta madre

josé maría aznar, me cago en tu puta madre

si tengo que recurrir al insulto es porque no me queda otra

si tengo que recurrir a la poesía es porque no me queda otra

hay quien piensa que la poesía no puede caer en el insulto

me lo dicen constantemente

en las lecturas, en las esquinas, en los márgenes de los poemas

pero yo creo que el insulto es otro

y que cualquier palabra, si nos ponemos, puede ser malsonante

pero yo creo que hay que responder

yo creo que ninguna pregunta debería quedar sin su respuesta

creo que la creación es también, simplemente, una buena pregunta y una buena respuesta

lo insultante es quedarse parado

yo no tengo la culpa

yo no tengo la culpa

pero tampoco tengo la respuesta

yo no tengo la culpa de que tú, poeta de salón, endecasilabizado amigo de raquíticas revistas culturales, sigas pensando que la poesía se la debe coger con papel de fumar,

o bien podría decir,

para que me entendieras,

yo no tengo la culpa de que sigas pensando que la poesía briza sus fulgores y nada sabe de cacarear,

y te respondo porque todo tu cuerpo y sus acciones no son más que preguntas

mira, ya que me pongo

poeta de salón, me cago en tu puta madre

a este poema no se le pueden caer los anillos por una puta más aquí o allá

parreño aníbal pino ory botas merlo aguado costafreda camacho salgado moreno parody

qué sería del parnaso sin vuestro permiso

qué sería del mundo sin terceras partes

qué sería sin terceros mundos

sin responsabilidades a terceros

qué pasaría si nunca pasara nada

publicista de la comunidad de madrid

diseñador de escombroesútil

me cago en tu puta madre

las lilas siguen intentando que el feminismo sea un movimiento y no una parada de autobús

nodo50 se levanta contra todo lo que no signifique RED

y a mí me encantaría escribir sobre el mar, pero no es plan

me encantaría vivir en una casa con jardín, pero no es plan

urbanístico

me encantaría que hace algunos años no me hubiera perseguido un coche de la guardia civil con las luces apagadas y sobre todo que de ese coche no hubiera bajado nadie para registrarme y acusarme de cometer un delito contra la salud pública por llevar medio gramo de marihuana que vino a convertirse en cuatro gramos por obra y gracia de la burocracia para poder obligarme después a pagar 50005 pesetas de las de antes

pero eso fue exactamente lo que pasó

porque ése era exactamente su plan

así que no me vengas a decir

que la poesía no tiene lugar

que nadie sabe lo que es la poesía

que no quedan motivos ya para la poesía

que la poesía no sirve para nada

así que no me vengas a decir lo mismo

del compromiso, de la resistencia, de los abrazos, de la claridad

no vengas con tu máscara de jarcias arboladas, no vengas con tus albos jinetes del amor,

porque no queda tiempo y la tristeza

es justo la alegría

del enemigo

me acaban de cobrar 10 euros por un sándwich de pollo en un avión

la azafata lleva los ojos pintados del color del logotipo de la empresa para la que trabaja

a mí me siguen sorprendiendo estas cosas

a mí me gustaría a veces ser un pollo

un animal cualquiera y sin lenguaje

un pollo

un pop-yo

un yo pero más pop

pop-ético

más pop-tencial

pop-líglota

pop-lémico

pop pop pop pop pop pop pop poesía popular poesía popular

antonio pop orihuela pop pop riechmann pop nicanor parra pop

anticapitalismo pop

antonio gómez pop tortilla de patatas pop

real madrid pop estados unidos de pop comunidad de pop junta de andalucía pop

stop: parad las máquinas

poéticas hay todas pero

no todos los poemas son un bar

un gol

un grito un pin un pon

hablar de hacer es NO

así que hagamos

los escritores viven para escribir

los poetas viven sólo

para vivir

(GONZALO ESCARPA)

Poema tomado del Blog de Maria Soledad Sánchez Gómez,
http://obstinados.wordpress.com/

Ladrón de  Guante blanco

MUERTECITOS, Liddell

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , el 16 Octubre 2009 por mimesisazul

MUERTECITOS

FUGA XI

Papá nos quería mucho. Aunque era un hombre seco y reservado. Recuerdo cuando jugábamos a los muertos; si mamá no estaba en casa él nos mandaba tendernos en la cama y simular que éramos niños muertos.

Mi hermano y yo nos partíamos de risa, nos movíamos y abríamos los ojos, hasta que papá se enfadaba y por el tono de su voz sabíamos que iba en serio, entonces nos quedábamos quietos y él nos contemplaba. Luego nos traía chucherías y nos pedía silencio.

Recuerdo que el juego se fue complicando. Cuando mamá trabajaba papá compraba flores y nos hacía vestir con traje y corbata. Instalaba cirios encendidos y nos colocaba algodones en las fosas nasales y una venda desde la parte inferior de la barbilla hasta la parte alta de la cabeza. Así rodeados de flores y con las manos en el pecho decía que éramos unos muertecitos muy lindos.

Es verdad que abusábamos de él, pues cuanto más raro era el juego más costosos eran los regalos exigidos, pero él cumplió siempre. Cuando se acababa el juego componíamos ramos con las flores y se los regalábamos a mamá. Se ponía tan contenta….

Si se soñó o fue narrado es irrelevante .

LOGARRITMO, Hipnopompo el osado durmiente.

PANTERA NEGRA

Publicado en Literatura, Mía, Música con etiquetas , el 13 Octubre 2009 por mimesisazul

FOX- TROT

Como panteras negras hay días de sigilo:
así la nieve cubre los vidrios de los autos.
Pule una luz sin filo
los bulevares lentos como animales cautos.

Como celadoras que vigilan los cines
empuña una linterna cada cosa estancada.
Sin aviso ni fines
tanta paz nos abate de una sola punzada

certera:la ira fría ¿no es la que más anula?
Como un atleta débil que recurre a la trampa,
así el tiempo simula
detenerse. Un revolver en el reino del hampa
de las horas, apunta incesable y vilo.
Hay días de sigilo como panteras negras.

Justo Navarro

BELLEZA

Publicado en Literatura, Mía, Música con etiquetas , el 10 Octubre 2009 por mimesisazul

“de algún patio invisible se elevaba el rumor de una fuente; algo en la carne de Averroes, cuyos antepasados procedían de los desiertos árabes, agradecía la constancia del agua. Abajo estaban los jardines, la huerta; abajo, el atareado Guadalquivir y después la querida ciudad de Córdoba, no menos clara que Bagdad o que el Cairo, como un complejo y delicado instrumento, y alrededor (esto Averroes lo sentía también) se dilataba hacia el confín la tierra de España, en la que hay pocas cosas, pero donde cada una parece estar de un modo sustantivo y eterno.” Borges

EL PROCESO DE KAFKA

Publicado en Literatura, Mía con etiquetas , , , el 2 Octubre 2009 por mimesisazul

Jeremy Geddes

Un ejemplo destacado de una obra de arte escrita en lenguaje simbólico es The Trial ( El proceso ), de Kafka. Como sucede con muchos sueños, los hecho presentados son, cada cual por separado, concretos y reales: no obstante el conjunto es imposible y fantástico[...]
La novela se inicia con una frase en cierto modo impresionante, sorprendente: ” Alguien debe haber estado contanto mentiras sobre Joseph K., porque sin haber hecho nada malo un buen día lo detuvieron.”[...] Ser detenido puede significar ser puesto en custodia por agentes de policía, y estar detenido puede significar hallarse paralizado en el crecimiento y desarrollo. El relato manifiesto emplea la palabra “detenido” en el primer sentido. Pero su significado simbólico debe ser entendido en el segundo.

El protagonista de la novela era un hombre de “orientación receptiva”. Todos sus esfuerzos se orientaban hacia el deseo de recibir: nunca de dar o producir. Dependía de otros para que no alimentaran, lo cuidaran y lo protegieran. Seguía siendo un niño dependiente de su madre, que confiaba obtenerlo todo con su ayuda, que se servía de ella y lo manejaba.Consideraba que la fuente de todos los bienes era exterior a él, y que el problema de vivir consistía en no correr el riesgo de perder su favor. Carecía, en consecuencia, del sentimiento de su propia fuerza y tenía un intenso temor de ser amenazado con el abandono por la persona o personas de las que dependía.
“_Pero si no puedo contestar sus preguntas_ dijo el inspector_, puedo al menos darle un consejo;piense menos en nosotros y en lo que va a pasarle , y piense más en usted mismo.”
K. no entiende lo que el inspector le dice. No ve que el problema está en él mismo, que él era el único que podía salvarlo y el hecho de que no supiese aprovechar el consejo del inspector indicaba su derrota final…Hablando en términos humanos, K. estaba casi muerto, pero podía lo mismo seguir desempeñándose como empleado de banco, porque esta actividad estaba completamente separada de su existencia como ser humano.
K. tenía la vaga impresión de que estaba derrochando su vida y descomponiéndose aceleradamente. A partir de este punto toda la novela trata de sus reacciones ante esa impresión y de los esfuerzos que realiza para defenderse y salvarse. El resultado es trágico; aunque oyó la voz de su conciencia, no la entendió. En lugar de remediarse de la única manera que podía hacerlo- reconociendo la verdad y tratando de cambiar-, buscaba ayuda donde no podía encontrarla, ayuda ajena, valiéndose de hábiles abogados, acudiendo a mujeres cuyas relaciones pudieran serle provechosas, y siempre protestando de su inocencia y silenciando la voz que le repetía su culpabilidad.
Quizá habría hallado alguna solución si no hubiese tenido el sentido de la moralidad. K. conocía una sola ley moral: la autoridad rígida, cuyo mandamiento básico era: “Debes obedecer”. Sólo conocía la “conciencia autoritaria”, para quien la obediencia era la mayor virtud y la desobediencia el mayor crimen. No sabía que hubiese otro tipo de conciencia, la conciencia humanística, que es nuestra propia oz instándonos a volver a nuestro propio yo.

En la novela está representada simbólicamente ambas clases de conciencia: la humanística por el inspector, y luego por el cura; la autoritaria por el tribunal, los jueces, los auxiliares, los abogados deshonestos y todos los demás que están relacionados con la causa. K. oyó la voz de su conciencia humanística pero su trágico error fue tomarla por la voz de la conciencia autoritaria y defenderse contra las autoriadades acusadoras, en parte sometiéndose y e parte rebelándose, cuando lo que debió haber hecho es luchar por sí mismo en nombre de su conciencia humanística.

K. tuvo la oportunidad de examinarse a sí mismo y averiguar cuál era su verdadero cargo de que era acusado. Cuando el cura desaprobó su búsqueda de ayuda exterior, K. solo tuvo el temor de que el cura se hubiese enojado. Fue entonces cuando el cura se enojó realmente, pero fue el enojo del amor experimentado por un hombre que ve caer a otro sabiendo que puede salvarse, solo, pero, que no puede ser salvado por los demás. El cura ponía bien claro que su actitud era todo lo contrario al autoritarismo. Tenía volunad de ayudar a K., por amor al prójimo, pero no tenía nada que ver con el resultado de la causa. El problema de K., en concepto del sacerdote, era enteramente suyo. Si se negaba a verlo, tenía que seguir ciego; porque nadie puede ver la verdad más que por sí mismo.

Toda su vida K. había estado buscando soluciones, o más bien tratando de que los demás se las dieran pero en aquel momento planteaba problemasm, y los planteaba adecuadamente. Sólo el terror a la muerte le otorgó elpoder de percibir la posibilidad del amor y la amistad y, paradógicamente, en el momento de morir tuvo, por primera vez, fe en la vida.

Erich FROMM, El lenguaje olvidado.

HOLA, MI AMOR, SOY YO TU LOBO

Publicado en Arte, Literatura, Mía con etiquetas , , el 30 Septiembre 2009 por mimesisazul

caperucita-roja

“La mayor parte del simbolismo del cuento de caperucita roja puede ser entendido sin dificultad. La “caperucita roja” es símbolo de la menstruación. La niña cuyas aventuras nos relata el cuento se ha convertido en mujer madura y debe afrontar el problema del sexo.
La advertencia de “no salirse del camino” como lo de ” no caer y romper la botella” Es una clara prevención contra los peligros del sexo y de la pérdida de la virginidad.
A la vista de la niña se despierta el apetito sexual del lobo, quien trata de seducirla sugiriéndole que ” mire a su alrededor y escuche el dulce canto de los pájaros”. Caperucita roja “levanta los ojos” y siguiendo la insinuación del lobo” se interna cada vez más en el bosque”. Lo hace con un proceso característico de racionalización; para convencerse de que no tiene nada de malo su entrada en el bosque, razona que a la abuela le gustarán las flores que le llevará.
Pero esa desviación del camino recto de la virtud es severamente castigada. El lobo, disfrazado de abuela, engulle a la inocente Caperucita Roja. Aplacado su apetito, se duerme.
Hasta ahora, el cuento parece tener un solo tema, sencillo y moralista, el de los peligros del sexo. Pero en realidad es mucho más complicado. ¿Cuál es el papel que desempeña el hombre y de qué modo se representa el sexo?
El varón es pintado como un animal astuto y cruel, y el acto sexual descrito como un acto de canibalismo en el que el macho devora a la hembra. Este punto de vista no lo sostienen las mujeres a las que les gustan los hombres y que disfrutan del sexo. Es una expresión de hondo antagonismo a los hombres y al sexo. El odio y el prejuicio contra los hombres aparece más claro aún al final del relato. ¿De qué modo se ridiculiza al lobo en el cuento? Haciendo ver que trata de asumir el papel de una mujer embarazada, que lleva seres vivos en el vientre. Caperucita Rojo le pone piedras, símbolo de esterilidad; el lobo se desploma y muere. Su acción, de acuerdo con la primitiva ley del talión, es castigada según el crimen: es muerto por las piedras, símbolo de esterilidad, que remeda su usurpación del papel de una mujer preñada.
Este cuento de hadas, cuyos personajes principales son tres generaciones de mujeres ( el montero que aparece al final es la figura convencional del padre, sin importancia real), trata del conflicto entre varón y mujer; es una historia triunfal de las mujeres que aborrecen a los hombres y termina con su victoria.”

Erich FROMM, El lenguaje olvidado.