EL RIZOMA DE JENGIBRE

En la cama mientras dormía, cogida a la allmohada, pensaba en la decisión que sin tenerla en cuenta se había dictaminado. El juez, los abogados, los testigos, no podían explicar cuál era la acusación, únicamente la pena sobre papel no impreso estaba clara. Sin acusación pero con delito se veía arrastrada a sobrellevar la carga. De cuánto tiempo era la condena no tenía idea, de cómo debía realizarla solo algún mínimo conocimiento, de cómo sería la prisión apenas se le informó. Ya resignada comprendió que las fuerzas dictatoriales no tenían ojos, no tenían manos, sólo un empeño férreo en que su justicia fuera llevada a cabo. Nada importaba la súplica, nada importaba el llanto, ante una voluntad ciega sólo cabía el acatamiento del veredicto: Culpable. Y una vez pronunciada aquella palabra ya no hubo más razón ni argumentos que pudieran cambiarla, debía aceptar su destino porque siempre hay alguien superior que piensa por los demás, siempre los otros tendrán razón, esto es lo que tiene haber nacido en una clase no dirigente, no tener los genes de un buen dictador, ser dirigido era su destino y no haberlo aceptado era el cargo merecido.

PEPA Roble

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LAS DIOSAS EN EL OLIMPO


“Oh, mi alma no aspira a la vida inmortal,

sino a agotar los límites de lo posible.”

Píndaro

Debe ser divertido convertirse en diosa, el poder omnipotente tiene que ser adictivo. Tener la voluntad de hacer el bien y hacerlo, o mejor, tener la voluntad de hacer lo peor y hacerlo también. Las diosas que conozco son muy poco reales, debe ser que la condición de deidad atontece y las emociones y sentimientos a base de percicibirlos durante una eternidad, porque las diosas son eternas, deben dejar de ser estimulantes. Esto es lo único malo que veo a la posibilidad de convertirme en diosa blanca que las emociones no me estimulen y por eso no paso, por eso no. Haberme convertido en una idealización, alguna que otra vez, me ha hecho comprender que lleva asociado algunos graves fallos, a saber:

-Tu persona ya no importa, es decir, la idealización debe ser intangible, etérea, en algunos casos incluso deletérea pero si alguna vez sufre un vulgar dolor de cabeza o siente- a la diosa me refiero- un dolor de boca o de estómago nunca se tomarán como síntomas reconocidos. Que sufre ¡ pues que se joda¡ Esto no le tiene que pasar a una diosa.

-Estar idealizada lleva acompañado la invisibilidad, la mujer debe ser como un rayo de luna, perseguida pero inalcanzable, que apenas se vea sino que se adivine. El problema surge cuando una tiene un cuerpo grande, hermoso, bello, bien hecho, estupendamente bien proporcionado, con una piel suave, y lindos rizos que hermosean su cabeza, en este caso se hace difícil pasar desapercibida. Además ¡qué desperdicio pasar desapercibida¡, ese es el empeño de las feas y las gordas hacer que todas las demás seamos invisibles como ellas, o el empeño de los inseguros y cobardes, hacernos desaparecer.

-Como tal idealización la mujer no tiene vida propia sino que se convierte en la proyección de la psique femenina del hombre quien proyecta sobre una imagen el ideal de mujer que él siente dentro de sí, es decir, es encontrar su otro yo, su complementario pero de sexo inverso, convertirse en el Ánima. ¡Algo tan bonito¡ ¿Qué mujer no ha soñado alguna vez en convertirse en el ánima de su amante? ¡Desposeerse de toda materialidad y voluntad para adoptar la del ser amado¡ Esto he de decir que pasa todos los días, lamento tener que incluir esta vulgaridad pero yo en el supermercado constato varias parejas a las que les ha sucedido algo así como a los perros con sus amos, adoptan rasgos parecidos, consiguen tal simbiosis que hasta físicamente son similares. ¿Quién es quién? ¿Quién cinceló antes? No importa, ambos son culpables, uno /a por esculpir y el otro/a por dejarse ser esculpido. ¡ Qué bonita imagen de despersonalización, animalización o cosificación ¡

Ante estos datos debo desengañar a cualquier pobre crédula que piense que la idealización es algo hermoso, entrañable. No queridas, no, las diosas en el Olimpo, sobre la tierra mujeres de carne y hueso que muerden, que besan, que patalean, con sangre caliente y roja que les otorga la divinidad de la vida.

LA VIDA. Mujer, la vida.

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DANZA POLINÉSICA DEL LENGUAJE

Cuando el lenguaje se confunde y surgen palabras ocultas. Si se escucha atentamente, se oirán:

UN CHINITO PECANDO

BABY QUIERO QUESO ROÑOSO

CORAZÓN FIERO, CORAZÓN MALO

Si no es el mar, sí es su imagen,
su estampa, vuelta, en el cielo.
Si no es el mar, sí es su voz
delgada,
a través del ancho mundo,
en altavoz, por los aires.
Si no es el mar, sí es su nombre
es un idioma sin labios,
sin pueblo,
sin más palabra que ésta:
mar.
Si no es el mar, sí es su idea
de fuego, insondable, limpia;
y yo,
ardiendo, ahogándome en ella.
(Pedro Salinas)

El mañana efímero. Antonio Machado:

Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
(XXIX)

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
(XLIV)

SANGRE CALIENTE

VAMPIRRO

TIME, it needs time

-Hola, buenos días. ¿Está libre este asiento? ¿Sí? Gracias. Tengo los pies que no los siento ya, las compras de navidad me matan aunque ya no sé si me pueden matar más.

-¿Qué? Ah¡, no, no, no se preocupe, cosas mías, algunas veces pienso en alto, nada más…

– Sí, sí, estoy de acuerdo con usted, en este mundo en que vivimos tenemos que tener desahogos, todos estamos encortesados, nos trituran con las obligaciones, con las formas del buen hacer… Algunas veces cuando observo a las personas que van en el metro se me figuran robots que andan programados por el sistema. Con paso ligero para no llegar tarde al trabajo, para no llegar tarde para recoger a los hijos, para no llegar tarde a hacer las compras de navidad, para no llegar tarde a la cita con algún amigo, para no llegar tarde a la cita con uno mismo. Esto último creo que será lo que menos se da, estoy seguro que menos de 1% tiene alguna vez una cita consigo mismo.

-¿Que quién es el sistema? Mire usted, ni idea, todo el mundo habla del sistema…el sistema capitalista, el sistema nos domina, el sistema quiere hipopótamos obedientes que se rebocen en el fango y que así sean felices…el sistema igualitario, el porcentaje de paridad. Alguien me dijo una vez que el sistema es acéfalo. Claro¡ Si es acéfalo, a ver cómo demonios le vamos a reconocer, yo me lo imagino como una especie de blandiblu correoso y moldeable, de tacto asqueroso, escurridizo, capaz de adaptar múltiples formas y versiones que hacen que hasta el más pintao esté aturdido cuando alguien le habla del sistema. Entiéndame usted, yo soy sistema, usted es sistema, pero qué es el sitema, debe ser como Dios, un ente donde cabemos todos… mire, para resumir, y ser más clara, sería como el bote de pedos que venden en los chinos con una masa viscosa en su interior,que si lo tocas con la presión adecuada comienza a emitir sonidos parecidos a las ventosidades que todos alguna vez soltamos, sí algo así es el sistema.

-Ya, ya, no me extraña que le parezca un poco rara, rara no,rarísima diría yo. Es que todavía estoy recuperándome.

-¿Enfermedad? ¿Que si he tenido alguna enfermedad? Creo que es peor, presiento que he sufrido una mutación. Es que, sabe usted, yo he pasado un año en un Cementerio Indio y esto siempre deja secuelas, aunque una crea que está muy viva lleva impregnado en su ser la marca irrefutable del más allá. No, no, no se espante, no abra los ojos como si estuviera viendo a un iluminado, si todo tiene su explicación…despacio, despacio…se lo contaré… total en el panel anuncian que el metro tardará unos diez minutos, por no sé qué avería, en no sé qué estación, ya sabe usted, cosas que suceden en este sistema tan moderno, te dicen que el metro vuela cuando en realidad cada vez más serpentea lentamente. Creo que tendremos TIEMPO, se lo contaré:

Érase una vez Un Cementerio Indio…TO Be Continued…

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PEPA

MIRA CÓMO TE MIRO

Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.

Pablo Neruda, “Poema 5”, Veinte poemas de amor y una canción desesperada.