TIENDAS DE SEGUNDA MANO

¿ Cómo avanza el universo, la naturaleza y el ser humano ? Con CENSURA de Copyright  es evidente que no, aunque algunos lleven impresos los derechos del Copyright en los genes.

 

Venus de Urbino ( 1538)

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Venus dormida ( Giorgione 1507-1510)

Venus de giorgino

 

 

TIERNA HIERBA

Si aparezco tras las pantallas cubiertas

no corras las cortinas que reflejan el azufre.

Recibirás toda la luz que nos inunda.

 

Colgaré los hábitos de tela áspera,

sin forma ni costuras sobre tu espalda

erguida y tras un soplo de helado suspiro

correrán tus tibias manos  de olor a niebla

sobre los montes de olivos  arrancando

de la tierra el agua que siempre estuvo dormida.

 

Si regreso habrá rastro del camino.

Tras las puertas nunca hay perchas

en los que colgar oraciones penitentes

de bocas mudas, cinceladas sin el mármol.

 

 

El regreso tiene el límite del olvido con

cadenas de herrumbe impías y

letras impresas en colores con tu firma

recogidas en telas de organdil

con el que decorar salones al gusto

más propio de otros títulos:

“A la eterna poseía”.

 

Tu ceniza mojada de escarcha suena.

Hablando una new-lengua con recortes

apresuras una imagen

de vestales eternas que retumban en tu piel

a golpe seco bajo el costado tras la ingle .

El regreso tiene tintes de melaza,

tierna hierba que aún no brota tras la pisada.

 

MJ Blanco

White Noise

Defina el paisaje. En las sombras

recordará la figura y la precisión

de la pintura. Señalará la orientación

por donde sujetar las bridas de numerosos ensayos

arbitrados por ondulaciones variables en un paisaje esférico.

La punta de flecha dejará de apuntar

las líneas perpendiculares y en ese momento

el final de la curva que señala una espalda

gemirá el abandono agotador tras una partida.

 

 

Defina un rostro, un punto, una línea.

El dedo que recorre cada vértebra

descargando con presión toda la fuerza acumulada.

La mano enrojecida que sacude el sudar

de interminables ejercicios reconciliadores y doctrinales.

El oído enmudecido de la voz tras la vigilia

por la alcoba regada de células liberadas tras el líquido

en la inseminación.

 

Defina la no forma. Defina el calor de la humedad

instalada en la piel tras la vendimia.

Todo licor tiene un color diferente en pequeñas dosis

y el tuyo es más dulce, más dulce aún. Si te pudiera

abrir, amor, te amaría  abierta en arco

desde un  tiempo fractal hacia la perpetua recursividad.

 

MJ. Blanco

STELLARATOR

El corifeo griego danza ebrio

como        mítico             postulante

hacia el cadalso de los dioses.

Las Hembras vocean en ritos  hermanadas

por los cantos de Lesbos mientras paren

sátiros mutantes entre árboles arrepentidas

por sucumbir a la llamada del Viejo Orden.

 

No hay Antígonas que reconozcan al padre

ni Eneas que dirija hacia patria alguna.

Solo quedamos           nosotros         a los que llaman subhumanos

intentando distinguir el placer de los colores

y la agonía de la selva mater.

 

Nacen hombres santos anunciados por señales

astrales instruidos en las técnicas.

Ellos se encargan de apaciguarnos en energías renovables

que proyectan sobre el universo.

Diminutos Quarks rebotan sobre el limbo

y protegen nuestros destinos.

 

El plástico es un nuevo material

que recogen de cerebros implantados,

nadie         teme               nada,

todos hemos quedado contentos.

Solo siento un pequeño escozor

cuando el nuevo instructor del Plan de Acción

Tutorial lleva un stellarator junto al disco duro.

María José Blanco

AUTOMATAS TICKET

Newcastle ha reverdecido.

Los parámetros de materiales cristalinos

se extiende por vías de plasmas

cigóticos

más allá de sus límites naturales.

 

Animales pueblan cada intersticio

poligonal de la nueva urbe convertida

en Club A’ Gogo

asistido

por los cabildos del castillo.

 

Clubs nocturnos apostados en cada acera

señalan luces de neón,

poblados por toda la fauna

urbana cósmica intercomunicada.

 

Antros perfumados

con esencias morfinómanas

de ninfómanas que enseñan la liberación

de la mujer en clases masturbatorias asistidas

por un coacher negro cibernético.

Nuevos padres,

consultores de la humanidad encadenada.

 

Una perrra esclava en una esquina

se coloca el collar de púas

aullando

los nuevos modos liberales del sexo oprimido.

Go-go, gritan al verla. Jalea por medio de telemarketing

para que sigan su ejemplo, implorando placer

agónico

al Maestro de ceremonias que preside el

happening.

 

Enfrente, en la cara opuesta,

un gurú santón

de la mano con su bendita y sacrosanta pareja pasea,

en un misa asistida por canales de Banda Ancha,

todo el saber de  plantas medicinales y

orgasmos dirigidos por enchufes eléctricos

que procuran descargas tensionales.

 

Go-go, grita la perra

esclava

mientras lame los pies de su amo.

Go- go gritan santones y gurúes.

 

Go-go, Newcastle alimenta los nuevos sonidos

de jazz y blues de los perros

nacidos

entre las vías de la telemática informativa -DJTA.

María José Blanco

CONCIENCIA NARRADA,CONCIENCIA VIVIDA

El hombre es El Homo Sapiens. Esta es una afirmación que podríamos seguir ampliándola en un intento de encontrar todas las características que definen a la especie humana frente a otra especie animal. Es un ser racional, productor de cultura y organizador de estructuras sociales complejas. Si echamos mano del diccionario de la RAE nos encontramos con dos significados poco usados de la palabra hombre que sorprenden:

– Persona que en ciertos juegos de naipes dice que entra y juega contra los demás.
– Juego de naipes semejante al tresillo, de origen español, que se extendió por Europa en el siglo XVI.

Las dos definiciones hacen referencia al juego, propiedad esencial del ser humano porque si llegamos a ser Sapiens es porque previamente fuimos, somos intrínsicamente lúdicos. El juego produce placer activa las zonas de recompensa del cerebro y lleva a repetir la mismas acciones en busca de la descarga de sustancias químicas como la dopamina o la serotonina que nos harán sentirnos bien.

Dentro del ámbito del juego debemos encuadrar la producción artística del hombre. El ser humano juega cuando está creando una obra artística. Juega a buscar una imagen, un sonido, una danza, un producto literario que le de placer en el propio acto de la creación y después al poder contemplarlo. Simboliza de distintas maneras un estado, una emoción en una estructura que le permita contemplarlo en sucesivas ocasiones y que le revierta de nuevo hacia la emoción plasmada. Todas las emociones sirven, tanto las más agradables como las más desagrables y esto que en principio pudiera parecer contradictorio no lo es en absoluto porque en ambos casos el producto artístico participa de la aprobación, reconocimiento o rechazo del resto del público y a la catarsis que conlleva el exterizar la emoción se suma el premio de que pueda ser aceptada por una mayoría como un producto bien hecho y las zonas de recompensa cerebrales se activaran de igual forma.

Desde la antigüedad se busca el grado de belleza presente en una obra artística. Se intentó racionalizar a partir de la observación del número aúreo en varias estructuras presentes en la naturaleza y que compartían con el canon de belleza griego esa búsqueda de un equilibrio en la forma que les acercara a la aúrea medida y catapultara la obra hacia la aceptación, admiración y adquisición de belleza absoluta. Sin embargo hay dos tipos de belleza con diferentes grados cada una de ellas. Una belleza dulce, idealizada, equilibrada, racional y otra belleza enigmática donde el grado de entropía que la aleja diametralmente de ese equilibrio buscado por los griegos es su principal característica. En este caso obtenemos la belleza terrible, la belleza que refleja todos los instintos más primigenios sumergiéndonos en nuestra naturaleza animal, alejados de toda racionalidad del hombre.

La representación de estos dos estados de la belleza están presentes por igual a lo largo de la historia de la humanidad, así no podemos decir que el cuadro de Caravaggio ” La muerte de Holofernes ” es menos bello por la representación brutal de la violencia que el cuadro de “La anunciación” de Fray Angelico o la de Filippo Lippi. De igual forma el ” Cántico Espiritual ” de San Juan de la Cruz no es tampoco más bello que” El Lazarillo de Tormes” o “Crimen y Castigo” de Dostoievsky o que la ” Siciliana “de Fauré es más bella que la Sinfonía “Turangalila” de Messiaen y no podemos decirlo porque todas estas obras han sido conderadas obras maestras ya que participan de la enigmática propiedad de la belleza que es su capacidad para atrapar al observador que las contempla en un estado de exaltación emocional que comparte con la hipnosis la no voluntariedad del mismo. La obra caza al espectador que sin ejercer un estado de voluntariedad consciente queda atrapado por la contemplación de la misma.

Es por tanto el grado en que un sentimiento, una emoción queda plasmada en la obra lo que determina que pueda considerse como obra maestra o no. De qué forma participan los elementos formales, la partes que construyen el producto artístico en su conjunto es algo que todavía queda por determinar y parece que es la intuición, junto con la maestría en el manejo de dichos elementos, del creador la que le encamina hacia una u otra distribución formal para poder alcanzar la mayor perfección posible que estaría depositada en la capacidad de poder estremecer y emocionar al espectador como si esa emoción fuera vivida por su YO en primera persona sin necesidad de pasar por el filtro de la obra artística. Es decir, cuando una obra es capaz de transmitir y hacer percibir al espectador un estado de Conciencia Vivida en primera persona a partir de la Conciencia Narrada que sería la obra artística ya sea en la pintura, en la escultura, en la música, o en la literatura.

La diferencia que existe entre la Conciencia Vivida y la Conciencia Narrada es la misma que existe entre un conocimiento adquirido mediante una transmisión cultural, que puede ser una imagen -contemplación de imágenes por el televisor como ejemplo los documentales sobre el Serengueti en la 2- y ese mismo conocimiento adquirido en primera persona por haber vivido en el lugar y con los personajes representados. Si a mí me preguntan que si sé lo que es La Sabana africana diré que sí, si me preguntan que si la he visto diré que la conozco por las imágenes de los documentales y por fotografías, es decir, ¿Tengo yo una conciencia clara y exacta de lo que es La Sabana, sé yo lo que se siente viviendo en ella ? La respuesta es NO.
Si a cualquier persona le preguntan lo que es una madre o un padre todo el mundo sabrá responderlo pero ¿ todos ellos tienen una conciencia exacta de lo que significa ser padre y madre? ¿ Todos ellos tienen una Conciencia Vivida de tal experiencia ? La respuesta es NO. Si me preguntaran si sé lo que es una “favela” brasileña o una “invasión” colombiana diría que sí, pero yo no tengo Conciencia Vivida y por tanto conciencia plena de lo que siente una persona cuando sus primeras zapatillas deportivas las obtiene porque se las ha quitado a un muerto tirado en un vertedero de basura.

Las obras maestras participan todas ellas de la capacidad de transmitir una emoción de dolor, alegría, piedad, ternura, pena, serenidad, racionalidad, espiritualidad como si el observador la estuviera viviendo en primera persona por eso el reconomiento, por eso la contemplación hipnótica porque a través del símbolo el hombre es capaz de transmitir conceptos abstractos que de cualquier otra forma sería imposible. Nuestras neuronas espejo lo reconocen. Reconocen la mímesis representada en mayor o menor perfección y establecen la admiración y la maestría del autor que de esa manera participa del concepto de la creación al saber modelar, mediante elementos concretos, intangibles abstractos.

Por eso los buenos artistas suelen ser grandes conocedores del mundo, de las emociones que se viven y se respiran en él o bien han sido capaces de absorber mediante un proceso mímesis, a través de un grado alto de empatía, dichos conocimientos por medio de la transmisión cultural como Borges. Pero en ningún caso se les debe coartar la actividad creativa mediante una crítica que les cuestione su capacidad intelectual porque ser capaz de realizar un producto artístico es ya de por sí de gran capacidad intelectiva.

La importancia de la diferencia entre Conciencia Vivida o la Conciencia Narrada es fundamental también a la hora de catalogar las copias de una obra de arte como obras menores, dado que el artista original por medio de su intuición estableció una distribución formal del concepto que quería transmitir. Es el original el que posee la Conciencia Vivida por el artista primero y todas las demás copias o representaciones fidedignas de la misma únicamente demostraran la habilidad del copista para captar todos los rasgos del original pero el mensaje o tema narrado deja de ser Conciencia Vivida, la del artista original que ideó la obra, para reflejar una Conciencia Narrada, la del copista que observa el original y por tanto la emoción pierde intensidad inevitablemente.

No es lo mismo ver el original de El David de Miguel Angel que ver las distintas copias que hay por Florencia aunque todas ellas sean copias exactas poque sólo el original representa en estado vivo la Conciencia Vivida que quiso transmitir Miguel Angel, sólo el original es el portador de valor y belleza absoluta porque sólo es el hijo sobre el cual se configuró la idea original, las copias son esa misma visión a través de los ojos de otro y por tanto se convierten en Conciencia Narrada, el sentido pleno sólo lo posee el original
Únicamente cuando la copia no es fidedigna, es decir, cuando el artista toma elementos de un original pero los transforma sobre su propia subjetividad, cambiándola es cuando la obra vuelve a adquirir el tratamiento de original ya que en la variación queda reflejado el cambio de sentido y la obra se puede configurar como completamente distinta. La originalidad absoluta no existe siempre hay elementos que se toman de distintos modelos pero la configuración de dichos elementos dentro del marco artísitico sí que pueden dar una idea nueva y el producto puede alcanzar mayor relevancia en las sucesivas réplicas que no guardan fidelidad absoluta hacia el original y pueden aportar diferentes ópticas o simplemente un mejor enfoque el tema tratado pudiéndose convertir en obra maestra, porque una y sólo una es capaz de transmitir con mayor intensidad la emoción o racionalización reflejada.

María José Blanco Rebollo

EL PENSAMIENTO III

Bosque, en su gramática descriptiva del español diferencia entre tiempo físico, tiempo cronológico y tiempo lingüístico siguiendo a Benveniste (1965) explica los tres conceptos que el autor propone para una misma categoría que es el tiempo.
Según Benveniste- y según Bosque también, se entiende, por eso lo elige- el tiempo físico es un continuo uniforme, infinito y lineal exterior al hombre. El tiempo cronológico es el tiempo de los acontecimientos y el tiempo lingüístico, curiosamente no define lo que es el tiempo lingüístico sino que da las características en las que se fundamenta.
Esta diferenciación creo que es artificiosa y no aclara los conceptos sino que los enreda aún más. Diferenciar el tiempo físico del tiempo cronológico es lo mismo que diferenciar una manzana de todas las manzanas, no aclara lo que es una manzana, sólo señala una parte del gran conjunto de manzanas nada más. Existe el tiempo y diferentes maneras de describirlo bien mediante el cómputo cronológico de segundos, minutos, horas ; señalando por convención un suceso O a partir del que medimos los días, los meses, los años, por ejemplo, el año cero en la era cristiana o bien mediante las expresiones lingüísticas-morfemas o lexemas- que utilizamos dentro del lenguaje.
Las expresiones lingüisticas están basadas en la medida cronológica: una hora, hoy, ayer, mañana, el 27 de agosto de 1937 y al mismo tiempo en la linealidad del tiempo físico ( pasado- presente-futuro)a la que alude Benveniste que no es otra cosa que la condición sucesiva de las acciones que por ser repetitivas adquieren un carácter lineal dentro del eje pasado- presente- futuro.
El tiempo no es exterior al hombre sino inherente al él en tanto que es una de las bases sobre la que se fundamenta la conciencia, por tanto no es algo exterior como un sillón o una mesa que está ahí pero que no afecta para nada la existencia de su ser, sino algo interior que se vive como tal y que da sentido a su propio existir en un continuum temporal. Otra cosa es la apreciación subjetiva del tiempo que por utilizar una terminología lingüística no sería nada más que un uso trasladado del propio concepto de tiempo.
“ Las diferencias básicas entre tiempo cronológico y tiempo lingüístico se observan con claridad si se tiene en cuenta que el primero tiene la fechación como su finalidad fundamental mientras el segundo se centra en la orientación con respecto al punto cero establecido en cada enunciado” ( pág. 2873)
Tanto para la medición del tiempo cronológico, del que habla Bosque, como para la medición del tiempo lingüístico se necesita de un punto cero a partir del cual medir, porque no son nada más que diferentes descripciones del mismo fenómeno.. En el caso del enunciado lingüístico ese punto cero es siempre el momento en el que se sitúe el hablante, es el momento presente en el que se da la enunciación dentro del habla oral aunque dentro de la lengua escrita este punto O deíctico a partir del cual se establece todo el dispositivo temporal de la lengua puede ser trasladado y no pertenecer al momento presente en que el emisor emite el mensaje sino trasladarse al momento en que se prevee puede surgir el acto comunicativo, es decir, cuando surja un receptor: “Usted está saliendo ahora de Berlín Oeste”
Este último caso sólo se dará en los actos comunicativos diferidos de la lengua escrita y nunca en los actos comunicativos directos de la lengua oral.
“ Frente a la linealidad y el carácter irreversible del tiempo físico, el lingüístico consiste en la situación de los acontecimientos en una zona anterior, simultánea o posterior con respecto al punto central o bien a algún otro punto situado a su vez con relación al central. Lo fundamental es pues la orientación directa o indirecta con respecto al punto cero” ( pág- 2874)
Esta característica que determina como caracterizadora exclusiva del tiempo lingüístico es el producto de una característica del tiempo físico que a pesar de ser irreversible se puede medir tomando un punto de referencia y estableciendo una línea que marca la anteriodad y la posterioridad a ese punto, esto es justamente lo que hace el lenguaje medir el tiempo basándose en características propias de la realidad, extrae las características primordiales y las utiliza en la expresión del tiempo lingüístico.
El tiempo lingüístico es una forma de describir y medir el tiempo físico y participa de las mismas características fundamentales que éste apropiadas de forma inherente por el individuo.
El español frente a otras lenguas utiliza la misma palabra tiempo para hacer referencia al fenómeno general, la categoría lingüística y las formas en que se manifiesta, frente a otras lenguas como el inglés y el alemán que utiliza distintos términos. De esta forma el español pone de relieve que aunque haya diferencias en la manera en que se puede describir un mismo fenómeno “ el tiempo” estas descripciones participan de características inherentes del propio fenómeno y por ello se identifican con el mismo término:
A. Para los físicos el tiempo constituye la cuarta dimensión
B. Tiempo y modo, son dos categorías gramaticales.
C. En español, el indicativo tiene más tiempos que el subjuntivo.
Podemos distinguir distintos tipos de nieve como hacen los esquimales asignándoles términos diferentes pero en esencia todos ellos participan de las características fundamentales que definen el término nieve. Nosotros no tenemos tantos términos para designar el mismo fenómeno pero podemos restringir o delimitar su significado añadiéndole adjetivos que formen una unidad de significado con el sustantivo matizándolo:
-nieve dura, nieve en polvo, nieve blanda, nieve congelada… etc.