GRANDE, EXTREMADURA

TIEMPO DE SAL : ¿ TÚ CUECES O ENRIQUECES ?

– No mires el reloj. El tiempo pasa y no puedes detenerlo. El reloj marca de forma obsesiva instantes en el paso del tiempo. Un segundo, dos, tres. Cinco minutos, diez. Tres horas.

– Tengo que mirar el reloj. Mi tiempo está cronometrado. No soy libre, cada uno de los minutos de la mañana están destinados a un fin determinado. Si la reunión empieza a las doce menos cuarto, tengo que llegar como mínimo con diez minutos de antelación para poder preparar las cosas. Si a la una tengo una entrevista debo estar con todo listo para ese momento.

– Pero el tiempo es subjetivo, no todas las horas duran lo mismo. No todos los minutos pasan con la misma secuencia. Por qué tenerlo todo tan controlado y milimetrado.

– Porque el tiempo existe, y no tenerlo en cuenta es no poder sobrevivir en nuestro mundo moderno. El tiempo de la comida se ha convertido en un híbrido. Es un lujo parar todo para dedicarlo al disfrute del alimento. Es un pequeño instante entre acontecimientos más importantes y debe ser aprovechado si es posible para organizar los asuntos posteriores.

¿No has visto los nuevos restaurantes ? Esos que tienen diseño de corral de gallinas. No existen las mesas ni las sillas, o por lo menos no en su concepto tradicional. Hay banquetas altas donde apenas puedes sostenerte sentado, debes tener una pierna apoyada en el suelo para no perder el equilibrio. Estás pésimamente acomodado. Son restaurantes calientes, asientos calientes donde engullir en diez minutos una ensalada fría y un sanwich caliente para pasar rápidamente a otro comensal que leerá el periódico o hablará por teléfono al mismo tiempo que muerde, mastica y traga algo que no saborea pero que sabe que le llenará el estómago lo suficiente como para aliviar una extraña sensación de vacío.

El vacío de comer solo, de andar solo, de vivir solo, porque en las ciudades cada vez más hay personas solas. Y las personas sin lazos son vulnerables por eso deben medir su tiempo para llenarlo de algo. Lo que sea pero evitar el vacío. Evitar el silencio que les catapulte indefectiblemente hacia su propio yo, hacia su soledad existencial. Con miedo a morir solas o devoradas por sus perros y rodeadas de gatos como Bridget Jones.

Cada minuto es un billete de más o de menos en tu bolsillo, un mérito de más o de menos en tu curriculum.

– En ese caso te recomiendo una relojería en la calle de la sal. Ya que tienes una vida con reloj que éste marque los minutos y las horas de tu tiempo con sabor de momentos enriquecidos.

María José Blanco

RECONOCIMIENTO

Según el diccionario de la RAE ”empatía” significa identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. Una definición breve y escueta de una capacidad  que está en la esencia del concepto de humanidad. El ser humano es racional pero sólo la racionalidad le llevaría a establecer actuaciones que serían más propias de máquinas que de seres humanos. La empatía diferencia radicalmente a unas personas de otras, no sólo las diferenciará en el tipo de empleo elegido sino en el valor y  calidad que como persona tienen.

   Todos no somos iguales, no valemos lo mismo, ni merecemos la pena en la misma medida. Encontrar una persona que nos brinda ayuda y apoyo de forma altruista es tan difícil que acertadamente podríamos decir al hallarla  que hemos encontrado un tesoro. Gente con luz que irradían y consiguen , por lo menos en mi caso, emocionarme. Rara vez he dado con alguna de ellas pero cuando las he encontrado, las he valorado y les he hecho notar sin ninguna reticencia en el halago mi agradecimiento y gratitud infinita por su disponibilidad sin recato, por darse sin necesidad de pasar por la caja registradora, por su ayuda sin intentar de forma mezquina y miserable conseguir un provecho a cambio. ¡Qué mínimo que el reconocimiento¡ RECONOCIMIENTO con mayúscula  porque en esta sociedad mercantil donde todos tenemos un precio hay personas que saltan  por encima del sistema de compra-venta para dar, dar sin más y no hay que confundir bondad con ingenuidad o bobería.  Todavía hay quienes no se mueven solamente por dinero.

Los que ejercen liderazgos basados en el altruismo suelen estar caracterizados por un gran desarrollo de esta capacidad. Por el contrario quienes padecen autismo, síndrome de Asperger, o diversas psicopatías tienen muy mermada esta capacidad cognitiva. En el grado máximo de incapacidad empática tenemos a los alexitímicos y los psicópatas quienes al no tener ninguna consideración por los sentimientos ajenos son manipuladores intentando  sacar única y exclusivamente su propio beneficio de las relaciones intepersonales. Son personas que nunca acompañan.

Para todos los que acompañan  mi RECONOCIMIENTO.

Mi agradecimiento a Carmelo por su disponibilidad y por dar y dar, sin pedir nada a cambio.

No, todos no somos iguales.

PEPA Roble

TEALOGÍA

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GALO MORIBUNDO

“Veo ante mí al gladiador yacente,

 se apoya en su mano; su ceño viril,

acepta la muerte, pero vence a la agonía,

su inclinada cabeza se hunde poco a poco,

y, a través de su costado, las últimas gotas, fluyendo lentamente,

de la roja llaga, caen pesadas, una a una,

 como al comienzo de una tormenta”

(Lord Byron)