STELLARATOR

El corifeo griego danza ebrio

como        mítico             postulante

hacia el cadalso de los dioses.

Las Hembras vocean en ritos  hermanadas

por los cantos de Lesbos mientras paren

sátiros mutantes entre árboles arrepentidas

por sucumbir a la llamada del Viejo Orden.

 

No hay Antígonas que reconozcan al padre

ni Eneas que dirija hacia patria alguna.

Solo quedamos           nosotros         a los que llaman subhumanos

intentando distinguir el placer de los colores

y la agonía de la selva mater.

 

Nacen hombres santos anunciados por señales

astrales instruidos en las técnicas.

Ellos se encargan de apaciguarnos en energías renovables

que proyectan sobre el universo.

Diminutos Quarks rebotan sobre el limbo

y protegen nuestros destinos.

 

El plástico es un nuevo material

que recogen de cerebros implantados,

nadie         teme               nada,

todos hemos quedado contentos.

Solo siento un pequeño escozor

cuando el nuevo instructor del Plan de Acción

Tutorial lleva un stellarator junto al disco duro.

María José Blanco

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La importancia de llamarse Aquiles

 

 

 

 

 

 

 

 

SINERGOLOGÍA

Hoy me he enterado de que en la nariz hay 20 puntos significativos estudiados por la Sinergología para poder detectar la intención o el estado de ánimo interior de una persona como lenguaje no verbal. Lenguaje preverbal o protolenguaje.

El lenguaje no verbal puede acompañar o no a las palabras pronunciadas en el mismo sentido o intención. Esta disciplina en un debate como el de hoy entre Rajoy y Rubalcaba tiene, según parece, mucho que decir. Los expertos Sinergológicos estarán atentos para ver si ocultan información en sus respuestas y esto me hace mucha pero que mucha gracia ¿ QUE SI OCULTAN INFORMACIÓN ?… Pues, claro, no. Siempre nos han dicho la verdad, y son expertos en la contrición y la confesión sincera.

La estupidez llega hasta tal límite que ya cualquier cosa puede ser posible y, lo peor de todo, aplaudida. Mañana tendremos un repertorio amplio de gestos que indicarán que nos han mentido y se alabará el buen funcionamiento y el bien que hace a la humanidad una disciplina como ésta que acabará con todas nuestras dudas aunque siempre hay que tener en cuenta que una mentira puede ser no detectada ni por la sinergología y un polígrafo juntos porque, como en todo, ante el veneno siempre existe el antídoto y los candidatos habrán recibido clases de antisinergología para aparecer ante nuestros ojos, si es posible, como muñecos de cera, fríos, reflexivos y expresando con sus gestos entereza, firmeza, asertividad, sonrientes dando confianza y seguridad a sus palabras. Me pregunto si llevarán incorporados algún tipo de sistema de refrigeración interna que pueda evitar la caída de alguna delatadora gota de sudor que de forma reveladora sea interpretada como preocupación, agobio o angustia en lugar de muestra natural y sencilla del calor de la luz directa sobre la piel de los focos. Si estos sistemas refrigerativos no funcionasen yo propondría que los próximos debate se hicieran entre penumbras, ellos se ahorrarían la fatiga de sujetar el sudor y la deshidratación a la que deben haberse sometido para no eliminar líquidos y los demás nos evitaríamos las estupideces de comentaristas que traspasando la línea de la narratología que siempre estuvo bien clara y delineada dentro de la literatura han decidido que el mundo se convierta en el teatro de todos los teatros.

Balzac realizó con gran maestría una pintura extensa y detallada de la naturaleza humana recogida en “la comedia humana”. Sus compatriotas un siglo después lo tomaron al pie de la letra y decidieron realizar una nueva colonización del mundo convirtiéndonos a todos en marionetas de lenguajes y disciplinas espléndidas para el método Stalinavsky pero grotesto para una escena real.

Propongo la sinergología y la antisinergología como nuevas disciplinas protoposmodernistas para poder interpretar los gestos y goteos de los nuevos androides programados ¿ Sueñan los androides con ovejas eléctricas ? ¿ Las naranjas mecánicas puden tener soriasis ? Deduzco que estas serán las grandes preguntas de la humanidad tecnológica del S.XXI, todos sincronizados hacia un gran Solaris o Soriaris.
´

María José Blanco

KABUKI

KABUKI

-Yo no miento. Nunca miento y no soporto a las que personas que lo hacen. En todo caso sólo digo verdades a medias.

Declaraba el hermafrodita insistentemente ante la presión del público que le abucheaba llevado por un histerismo frenético, provocado, en parte, por el aspecto despreciable que presentaba aquel individuo sumergido en un sudor intenso y con una desnudez asquerosa.

Sólo él sabía toda la verdad y hasta ese momento sólo él sabía de su condición de sanguijuela malparida; conocía su anomalía, su impostura y su carencia de percibir sentimientos pero suplía tal pobreza de carácter con la representación de una vida de máscaras. Él era el Kabuki.

María José Blanco

SIN ACRITUD

LA ULTIMA LUZ

Eres de cielo hacia la tarde, tienes
ya dorada la luz en las pupilas,
como un poco de nieve atardeciendo
que sabe que atardece.
                                  Y yo querría
cegar del corazón, cegar de verte
cayendo hacia ti misma
como la tarde cae, como la noche
ciega la luz del bosque en que camina
de copa en copa cada vez más alta,
hasta la rama isleña, sonreída
por el último sol,
                       ¡y sé que avanzas
porque avanza la noche! y que iluminas
tres hojas solas en el bosque,
                                         y pienso
que la sombra te hará clara y distinta,
que todo el sol del mundo en ti descansa,
en ti, la retrasada, la encendida
rama del corazón en la que aún tiembla
la luz sin sol donde se cumple el día.

Luis Rosales

ESPINO

En el dolor de estar vivo
el alto Espino gotea vestigios
pentagonales,veneno que
instalado en la médula
destila confusas melodías,
atropelladas impresiones.
La espera es expiación y
castigo mientras
mugidos de nacencias
ignotas instalan sus gritos
en mis oídos.
Fuerza
irracional que todo lo acoge,
hendidura mortal que aniquila,
siente mi herida apócrifa
que traspasa el pecho,
el vientre,la costilla,
aúna dolor y pensamiento
en un único frasco tamizado
de esencias y destápalo,
humo deletéreo
saborea la gracia de la vida,
espera existiendo
en carne viva.

María José Blanco ( PEPA Roble)

MONSTRUO ESCÉNICO

Nuria Espert. Bernarda ALba

Nuria Espert en el personaje de Bernarda Alba

Ayer se conjugaron ante mis ojos dos mitos, uno vivo, Nuria Espert, y otro la intuición y la magia del gran genio que es Lorca en La casa de Bernarda Alba.
La tarde se planteaba complicada, con un catarrazo encima del 10, que a pesar de no ser gripe A me dejaba todo el cuerpo como si me hubiesen pasado por una trituradora, la lluvia y múltiples compromisos que hicieron que como siempre fuera con la lengua fuera, a punto de llegar tarde a la representación.

Primer aviso de que la obra está a punto de empezar, Trini y yo, por fin, estábamos a punto de sentarnos. Saludos rápidos a compañeros, ojeada rápida a la sala, calor por la carrera que nos habíamos pegado, el asiento cómodo y un pañuelo en la mano porque mi nariz no para de destilar.

La representación comienza, un tul blanco cubre la escena por los dos lados, la grada A y la grada B a modo de espejos reflajados unos en otros están separados del escenario por aquella gasa que da sensación de irrealidad, de alejamiento, parece una pantalla de cine, se ve la escena, los actores están allí pero al mismo tiempo muy lejanos, muy lejanos. La escena tiene la apariencia de realidad irreal, como si de un sueño se tratara, ves las figuras, pero no puedes ver los detalles.

Rosa María Sardá está en escena, su voz potente lo llena todo, a pesar de su edad el cuerpo es ágil, se mueve con frescura y prestancia y eclipsa a las demás actrices que están a su alrededor, el personaje de la Poncia le va como anillo al dedo. Pero ¿dónde está Nuria Espert? Por fin aparece y en un primer momento quedo defraudada, es una mujer mucho mayor de lo que esperaba ver, no sólo son las señales del tiempo en su cara sino que es el movimiento, el cuerpo, todo indica que es una persona de edad avanzada mucho más de lo que requeriría el personaje; sin embargo no sólo es eso, la voz tampoco le acompaña, en comparación con el raudal de voz de la Sardá, Nuria queda apagada, su voz también es anciana y no tiene la fuerza que era esperable en una actriz de su talla. Rosa María Sardá se la come -pensé-, no tiene la fuerza y el vigor que es necesario para interpretar un personaje como Bernarda. Quedé decepcionada y al mismo tiempo sentí algo de lástima porque pensé que el tiempo había hecho estragos en el cuerpo de la Espert y no iba a ser capaz de superar esas deficienciencias.

No todas las primeras impresiones son las correctas, y una vez más ayer quedó patente, más que patente quedó palpable, quedó increíble y maravisollosamente demostrado. Nuria Espert fue creciéndose, fue tomando cuerpo, tamaño, fuerza, poder, magisterio, magia, embrujo y fue convirtiéndose poco a poco en un monstruo de la escena. Fue fantástico ver como era capaz de superar las limitaciones de la voz con una maestría en la interpretación y en la escena que pone los vellos de punta. ¿Cómo dominaba los tiempos? ¿Cómo marcaba los silencios? ¿Cómo llenaba la escena? Su cara fue transformándose, fue adquiriendo la tonalidad propia de Bernarda, sus ojos apenas perceptibles, por la lejanía y la luz tamizada irradiaban la fuerza y el poder, el dominio de una Bernarda que tiene la fuerza de oso, de una Bernarda dominadora, ciega ante el dolor ajeno, una Bernarda implacable ante su voluntad y su deseo. En un momento dado vi su cara y vi la cara de una bruja. Parece una bruja, tiene una cara horrible- le dije a Trini-.
Claro, se llama Nuria- me contestó. Yo sonreí, esto pertenece a nuestras referencias personales y ni a mi amiga ni a mí el nombre de Nuria nos trae buenos recuerdos.
En la última media hora de representación Nuria Espert había conseguido dominar la escena como si de un monstruo escénico se tratara había ido creciendo y creciendo hasta hacerse inconmensurable, inalcanzable. El silencio entre palabra y palabra entre gesto y gesto, estaba perfetamente medido, y era perfectamente aplicado en un intento de dar solemnidad y dramatización a la escena y desde luego lo consiguió ,consiguió que todas mis conexiones neuronales se pusieran en marcha y activándose disfrutaran del momento de belleza de una escena, de una actriz y de unos silencios magistral y mágicamente interpretados.
¡ Enhorabuena, Nuria ¡ Porque el tiempo no todo lo destruye y aniquila, el saber permanece, la sabiduría persiste y ayer Nuria Espert lo dejó, ante la estupefacción de mis ojos, absolutamente demostrado.

Pepa Roble.

MUERTECITOS, Liddell

MUERTECITOS

FUGA XI

Papá nos quería mucho. Aunque era un hombre seco y reservado. Recuerdo cuando jugábamos a los muertos; si mamá no estaba en casa él nos mandaba tendernos en la cama y simular que éramos niños muertos.

Mi hermano y yo nos partíamos de risa, nos movíamos y abríamos los ojos, hasta que papá se enfadaba y por el tono de su voz sabíamos que iba en serio, entonces nos quedábamos quietos y él nos contemplaba. Luego nos traía chucherías y nos pedía silencio.

Recuerdo que el juego se fue complicando. Cuando mamá trabajaba papá compraba flores y nos hacía vestir con traje y corbata. Instalaba cirios encendidos y nos colocaba algodones en las fosas nasales y una venda desde la parte inferior de la barbilla hasta la parte alta de la cabeza. Así rodeados de flores y con las manos en el pecho decía que éramos unos muertecitos muy lindos.

Es verdad que abusábamos de él, pues cuanto más raro era el juego más costosos eran los regalos exigidos, pero él cumplió siempre. Cuando se acababa el juego componíamos ramos con las flores y se los regalábamos a mamá. Se ponía tan contenta….

Si se soñó o fue narrado es irrelevante .

LOGARRITMO, Hipnopompo el osado durmiente.